viernes, 20 de enero de 2017

Carl Gustav Jung y la imaginación activa

Este breve artículo busca exponer tres aspectos importantes acerca de la imaginación activa con el fin de poder aportar algo más descriptivo, de tan interesante temática. Por lo tanto, en un primer momento se hablará de los aspectos más importantes de la Imaginación Activa. Tales como los inicios, autores y sobre todo, esclarecer la técnica. En segunda instancia, poder elucidar los fundamentos de la técnica junto al procedimiento y punto de vista de algunos autores. Y por último, mencionar algunas de las limitaciones de la técnica.


Aspectos Importantes de la Imaginación Activa

Como ha de saberse está "técnica no fue propiamente creada por Carl Jung" (Berta, 1956) , sino de los estudios de un químico que comienza desarrollando su idea a partir de un auto proceso. Y del cual dio fruto al libro “Die Magie als experimentelle naturwissenschaft” (La magia como una ciencia natural experimental)  editado en 1912, que explica en su autoanálisis creativo, una travesía de cómo por medio de alucinaciones acústicas y visuales se puede hallar la principal herramienta para poder establecer diálogos con lo inconsciente, teniendo en cuenta la importancia en la personificación y roles de una serie de personajes que tan solo aparecen de manera automática.  

Por otro lado, tenemos los trabajos de Herbert Silberer "Probleme der Mystik und ihrer Symbolik" (Problemas de la mística y su simbolismo) que explica como las imágenes y los símbolos, percibidos en un estado hipnagógico son auto simbólicos. Es decir, que su manifestación produce un esfuerzo por pensar, debido a dos elementos antagónicos que se presentan de las imágenes. Por lo tanto, son representativos, porque reflejan el estado físico o mental de una persona.

Entonces, gracias a esto permitió a Jung con algunos de los presupuestos para comenzar a elaborar el concepto de imaginación activa, Además, por medio de la vía auto empírica pudo adherirlo como una potencial técnica para la psicoterapia. En la cual se encuentra plasmada en su travesía el libro rojo. Ante esto Jung, elucido como“Mi experimento más difícil” (Jung, 2009. Pág. 200).

Así pues, es pertinente decir, que la técnica es algo que está sujeta a un completo proceso. Pero antes que todo, debemos preguntarnos. ¿Qué es la imaginación o que entendemos de ella? Por eso, es importante aclarar es que cuando hablamos de imaginación, hablamos del poder de representación, del poder de los hombres de crear fantasías. Tener habilidades imaginativas,  refiere a la capacidad de generar una representación más o menos clara de algo que ya no existe, o que no esta presente frente a nosotros, o que según, nunca existió o nunca incluso existirá. 

Si bien, estas  imágenes que surgen de la imaginación son principalmente o más habitualmente visuales, no necesariamente deben ser de esa naturaleza, sino que también la imaginación puede producir representaciones táctiles, gustativas, aromáticas o por su puesto auditivas. "Todas estas formas de representación imaginativa, tienen su expresión en el arte y en la ciencia". (Hanna, 1981). De alguna forma, todo acto creativo tiene como base la capacidad de imaginación, siendo al mismo tiempo su producto y su  estímulo.

Esta capacidad creativa de la imaginación, nos hace pensar en la existencia de una fuerza dinámica, Jung la denominó fuerza creativa, a esa energía que permite la función trascendente:

(…) “En lo que alcanza a mi experiencia, me da la impresión de que existen dos tendencias diferentes: una esta orientada a la creación y otra a la comprensión…
cuando pesa más la fuerza creativa, los materiales obtenidos son transformados, ampliados y sometidos a una especie de condensación de los motivos en símbolos más o menos estereotipados, que estimulan la imaginación creativa". (C.G. Jung, OC.# 8 Párr. 167,172, 173).

Algo que se debe tener en consideración, A este punto, Byington también considera que:

“Para reconocer plenamente la fuerza creativa simbolizadora de la imaginación es imprescindible estudiar su actuación consciente e inconsciente y en ella incluir la función trascendente descrita por Jung”. (Byington, 2008. Pág. 90)

Asimismo Byington, entiende que al integrar esta concepción, podemos denominarla como la función estructurante trascendente de la imaginación que no sería otra cosa que la función encargada de la elaboración simbólica. Es decir, permitir que la imaginación estimule la actividad simbólica por medio de un contenido psíquico y con ello pueda traer nuevos significado a la conciencia y que permita comprender algo más sobre la realidad. Así, cobra especial importancia hacer la distinción entre fantasía y realidad. Aún, cuando la fantasía nos ayuda creativamente a solucionar distintos aspectos de nuestra vida cotidiana, con su expresión; no es suficiente, y las mismas deben tener el complemento de la actitud y realización en la realidad. De este modo, muchas veces la fantasía arrastra el temor de alejarnos de la realidad, pero según dirá Hanna: “Es esa justamente su función, la de alejarnos de la realidad para poder  conocer otras posibilidades que la realidad quizás no nos este mostrando”.(Hanna, 1981)

Por lo tanto, estamos de acuerdo en afirmar que es un fenómeno que todo el mundo conoce, pero que se desconoce el potencial de la palabra y su dinámica. Es decir, de darle un uso, más allá de su conceptualización. Sin embargo, en la obra Junguiana, la mayoría de veces las palabras: imaginación y fantasía, parecieran ser iguales en algunas ocasiones y tener la misma función. En este sentido, hay que tener cierta precaución en el uso entre estás dos palabras. Por eso, es pertinente preguntarse ¿Existe alguna diferencia significativa entre la fantasía y la imaginación en la obra de Jung? Entonces, la fantasía tendría que ver más con la creación y reproducción personal de imágenes, mientras que la imaginación estaría encargada de representar esas imágenes y activarlas por medio de los eventos simbólicos en su constante fluir y devenir trascendente. Ante esto Jung, Agrega:

“ Para mi, la fantasía es en última instancia la fuerza creativa materna del espíritu masculino. En el fondo, nunca estamos por encima de la fantasía. Sin duda hay fantasías fútiles, insuficientes, enfermizas, insatisfactorias cuya naturaleza estéril reconocerá de inmediato cualquier persona dotada de sentido común, pero ya se sabe que el funcionamiento defectuoso no demuestra nada contra el funcionamiento normal. Toda obra humana procede de la fantasía creativa. Así las cosas,¿cómo pensar mal de la imaginación? Además, la fantasía no suele extraviarse, pues está vinculada profunda e íntimamente a la base de los instintos humanos y animales. Para nuestra sorpresa, siempre acaba enderezándose. La activación creativa de la imaginación saca al ser humano de la prisión del <nada más que> y lo eleva al estado de jugador.”  (C.G.Jung. OC.# 16 Párr. 98)


De está manera, sabemos que Jung, le daba una gran importancia tanto a la fantasía como a la imaginación. Asimismo, asignándoles un papel fundamental especial para ambas palabras, pero no lo mismo dentro de su pensamiento. Aunque, es con la imaginación con la que realmente cuenta en sentidos prácticos. A pesar de ser imprevisible, es funcional en el momento en que la persona asocia imágenes y busca poder establecer sus emociones, pensando y actuando con ellas en relación a los aspectos de su vida, propiciando, así el proceso de individuación.

Fundamentos de la técnica

La técnica de la imaginación activa, tiene como fin poder estimular la fantasía del paciente para que logre conectarse con su mundo interior y permitir así la posibilidad de que los arquetipos aparezcan sin obstrucción de la conciencia, con el fin de integrar contenidos psíquicos, tanto conscientes como inconscientes por medio de la imaginación. Incluso, propiciar el proceso de individuación a través del trabajos de los sueños, análisis y asociaciones de las imágenes que van apareciendo en la psicoterapia. Además, estás imágenes se pueden amplificar o irse amplificando mediante actividades tales como pintar, escribir, moldear esculpir, etc. Sabemos que Jung, había hecho lecturas anteriores. Pero, es gracias a los ejercicios de San Ignacio de Loyola que logra encontrar un paralelo acerca de sus ideas:

(…) “Se entiende todo modo de examinar la conciencia de meditar, de contemplar, de orar vocal y mental, y otras espirituales … Todo modo de preparar y disponer el ánima para quitar de sí todas las afecciones desordenadas y después de quitadas para buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida para la salud del ánima. (…) La persona queda a otro modo y orden de meditar o contemplar debe narrar fielmente la historia de la tal contemplación…” (Arzubialde, 2009. Pág. 65)

Así pues, gran parte de "la sabiduría de San Ignacio, se hallaban en sus anotaciones". (Calveras, 1944) con los que Jung pudo implementar para una metodología y procedimiento de la técnica de la imaginación activa. Está misma técnica, analizada y citada por Jung, es la que adopto en sus escritos de los Schweizers Buch (libros negros) al Rot Buch (Libro Rojo). Que consistían en anotar todas las fantasías en los libros negros y luego las transcribía al libro rojo con ilustraciones. Es ahí, donde Jung inicia a darle forma a su técnica, pero es tiempo después que le da la utilidad terapéutica a la técnica o por lo menos la había adherido a la praxis:

"Este es un método que es utilizado espontáneamente por la propia naturaleza o que puede ser enseñado al paciente por el analista. En general se presenta cuando el análisis de los contenidos psíquicos ha constelado los opuestos en tal medida que la unificación, la reunión (síntesis) de la personalidad se vuelve una necesidad imperiosa. Una situación de este tipo se produce inevitablemente cuando el análisis de los contenidos psíquicos, de la actitud del paciente y en particular de sus sueños, ha hecho conscientes los temas y las imágenes complementarias y compensadoras del inconsciente, hasta el punto de que el conflicto aparentemente insoluble entre la parte consciente y la parte inconsciente de la personalidad se hace evidente y crítico … La solución ("solvent") no puede ser más que de un orden irracional. En la naturaleza, el equilibrio entre contrarios es siempre un proceso, es decir, un fenómeno energético: es una producción simbólica en el sentido más propio del término, haciendo algo que exprese ambos lados, de igual manera que una cascada representa simultáneamente lo alto y lo bajo y sirve de mediadora entre ellos. La cascada es en este caso el inconmensurable tercer término. En un conflicto abierto y no resuelto, se ven surgir sueños y fantasmas que, como la cascada, ilustran la tensión y la naturaleza de los opuestos preparando así la síntesis"
                                                                       ( C.G.Jung. OC.# 14 Párr. 705)

Otros autores, en el caso de Janet Dallet, la imaginación activa es establecer un continuo y consistente diálogo con el inconsciente de una forma responsable y con mayor esfuerzo por ser tan directa y difícil. Además de exaltar la importancia de la palabra activa en la imaginación activa, como algo crucial y entendiendo también, que como en cualquier relación, "si una de las partes (el ego) no participan activamente, la otra (el inconsciente) simplemente llenará el vacío siguiendo su propio camino, no controlado y no corregido". (Dallet, 1984). 

Entonces ahí ya no hay acuerdo y es muy posible que la persona pueda quedar aprisionada de sus fantasías. Incluso, que el romper una promesa en el mundo interno como en el externo, es igual y ya es o será muy difícil volver a establecer la relación o acuerdo, por muy intelectual o forzada que sea la consideración.

Asimismo, es considerada por Verena Kast, como una técnica que permite a personas que tienen dificultades para manejar su imaginación de forma espontánea, entrenar la actividad imaginativa. De este modo, estás indicaciones, apuntan a que la técnica hace efecto, solo a cierto tipo de personas, también siempre y cuando estén interesadas en tener un contacto más fluido con sus imágenes interiores y con los procesos de transformación que las mismas acarrean. También, Aniela Jaffé. Lo ve como la primera reacción a la propuesta de que la persona «imagine activamente» "consiste por lo general en suspicacia y resistencia, lo que parece comprensible en vista de la obvia irracionalidad de dicho procedimiento". (Jaffé, 1995)

Teniendo en cuenta que es un trabajo arduo y hay muchas cosas implicadas. Por lo cual, es conveniente hablar del procedimiento como tal, ya que, teniendo en cuenta los fundamentos y fenómenos implicados, es pertinente considerar, ¿Cuál es el procedimiento de la técnica? y ¿Que aspectos hay tener en cuenta?
No hay mucho que decir, en cuanto a la existencia de un procedimiento riguroso y más que una receta, el procedimiento es según la tipología de las personas. Porque, acá lo más importante es que las personas puedan conectarse con su mundo interior y subjetivo, más que acomodarse a un diseño o molde personal. 

Para poder elaborar una actitud contemplativa, es importante que se comprenda que las fantasías e imágenes, son sucesos expresados que están desarrollándose en ese escenario interior y son propios del su propio drama. Solamente que está siendo dirigido por el inconsciente. Ante esto, Jung nos comenta:

“Tome el inconsciente en una de sus formas más a mano, diga una fantasía espontánea, un sueño, un estado de ánimo irracional, un afecto, o algo parecido, y opere con él. Ponga atención especial, concéntrese sobre ello y observe objetivamente sus modificaciones. No ahorre ningún esfuerzo para consagrarse a esta tarea, siga las transformaciones subsecuentes de las fantasías espontáneas atenta y cuidadosamente. Sobre todo, no deje que ningún elemento externo entre en la operación, ya que la imagen-fantasía tiene "todo lo que necesita". (C.G.Jung. OC.# 14 Párr. 749)

Limitaciones de la técnica:

La imaginación activa tiene dificultades, en sentido de que las intervenciones del terapeuta  pueden interrumpir el flujo de imágenes del paciente, pudiendo influenciar estas imágenes con su propio punto de vista e interpretación. Esta influencia que el terapeuta puede realizar desde sus directivas puede ser un obstáculo, pero también es el factor que puede potenciar el proceso del paciente. Por este motivo, las intervenciones del analista, deben estar siempre sujetas a criticas, sujetas a la consideración de su pertinencia y no para el paciente.

Ante esto, es positivo tomar símbolos colectivamente cargados de significado. Un claro ejemplo es en una terapia grupal, en donde la elección de símbolos colectivos a todos, es necesaria. He ahí su dificultad. El no poder crear esa comunicación con las imágenes y conectar con esa otra parte de nosotros mismos. Por otro lado, no confundirla con las fantasías, sino como un proceso creativo que yace en el hombre, pero que permanece dormido. Solamente, en la mayoría de casos, es gracias a nuestros sueños o el estado de vigilia, los que nos permiten tener cierto tipo de acceso. Sin embargo, esta no es una tarea fácil, ya que se requiere de una responsabilidad y un compromiso ético de cada persona que se adentra en esta viaje de autoconocimiento. 

Para Jung, este proceso de autoconocimiento, fue su piedra angular de su teoría, además de darse cuenta de que el mundo interior es tan real, como el mundo exterior. Así pues, la técnica de la imaginación activa tiene una amplia serie de indicaciones, que en ciertos casos, la misma podría contraindicarse, o al menos, "enfrentarse con algunos limites o riesgos  que tendrán que ser puestos a consideración". (Hanna, 1981). Por consiguiente, no es una técnica que resulta apropiada para todos los tipos psicológicos y especialmente a los que no consiguen proximidad emocional entre la persona y sus imágenes. 

De todas formas esta técnica esta también contraindicada en casos con personalidad de base psicótica y su derivados (Breve reactiva, delirante, orgánica, inducida por tóxicos, bipolar, esquizofrenia, esquizofreniforme y esquizoafectivo), y en trastorno obsesivo compulsivo (TOC). 

Para finalizar, este artículo no busca hacer un recetario, sino que busca exponer e informar sobre una técnica expresiva con el fin de seguir promoviendo la investigación.


Bibliografía para las personas que quieran profundizar:

Arzubialde, S. (2009) Ejercicios espirituales de San Ignacio, Historia y análisis. Ediciones Mensajero, S.A. Bilbao, España.

Berta, Mario. (1990) La Sombra de Jung. Ediciones de la Plaza en los talleres gráficos el PAIS S.A Montevideo, Uruguay.

Byington, C.A. (2008) Psicología simbólica Junguiana. El viaje de humanización del cosmos en busca de la iluminación. Saô Pablo, Brasil.

Dallet, Janet. (1984) Imaginación activa en la práctica. Stein Murray: Jung Analysis. London, Shambala.

Hanna, Bárbara (1981) Encuentros con el alma: Imaginación Activa como C. G. Jung la desarrolló. Mexico.D.F.

J. Calveras,(1944) Ejercicios Espirituales. Directorio y documentos de San Ignacio, Barcelona, Balmes.

Jaffé, Aniela (1995) El Mito del Sentido en la obra de Carl Gustav Jung Editorial Mirach, S.A. Madrid.

Jung, C.G.  (1917-1943) Dos Escritos Sobre Psicología Analítica. Vol.7 Ed. Trotta. Madrid.

Jung, C.G. (1916-1938) La dinámica de lo inconsciente. Vol.8 Ed. Trotta. Madrid 2004.

Jung, C.G. (1955-1956) Mysterium Coniunctionis. Obra completa volumen 14. Editorial Trotta S.A. 2003.

Jung, C.G. (1935-1951) La practica de la psicoterapia. Vol.16 Editorial Trotta. 2006.

Jung, C.G. (2009) Liber Novus, The Red book. Philemon Series & W.W. Norton & Co. New York.

martes, 19 de julio de 2016

Quirón: El símbolo del sanador herido y su influencia en la salud


Como sabemos los mitos a pesar de manifestarse en lenguaje asombroso y fantasioso, nos expresan elementos importantes desde lo humano: las emociones, actitudes y comportamientos arquetípicos que van en pro de expresar realidades del alma, anhelos, luchas y pasiones; de aquello que es consciente y lo que no lo es. Pero, que están en el día a día. De modo, que al compensar también han de cambiar el sentido de la vida. Es cuando el hombre se desconecta y empieza a vivir carente de sentido de existencia. Ante esto Jung dice que:

“El ser humano puede vivir cosas extraordinarias siempre que tengan un sentido para él”. (C.G. Jung, párr.133).

Por eso la dificultad del origen etimológico de las palabras mito, misterio y mística que delata "su conexión e ilación de palabras, hechos, y acontecimientos en forma de revelación. Es decir, de algo que se oculta, pero para ser revelado." (García Bazán, pág. 24). 

Es importante rescatar aquí que esta conexión que se ha perdido, dado que en la antigüedad el logos siempre estuvo aliado al mythos, pero, esto en tiempos de modernidad y consumismo ha hecho que se perdiera todavía aún más el sentido de las dicotomías (mente y materia) y dividiera de manera material e instrumental a la razón con la emoción, el mundo interior con el exterior y la mente de él cuerpo. Esto a generado descompensación y caos en nuestra sociedad, lo cual explica porque cada vez hay más personas "enfermas", "estresadas" y "fuera de control".

La historia de Quirón, no es la excepción, trata acerca de un centauro herido y su relación con la sabiduría, la enseñanza de las artes, de la medicina y la psicología particularmente. Pero, lo particular del mito es que Quirón, es especial dado que el era diferente a todos los de su especie, "el más justo de los centauros" y "maestro y amigo de Asclepio" (Homero, pág.523). Esto nos permite ver que era sobresaliente a los de su especie por su sensibilidad y amabilidad; actitud contraria de los centauros que estaban siempre a merced de la guerra y la agresividad. Por eso, es interesante profundizar acerca de este historia, acerca de una divergencia de dos aspectos de lo mismo, pero con una pedagogía simbólica que tiene que ver con la vulnerabilidad humana.

La historia de Quirón

El centauro Quirón, vivía en una cueva del monte Pelión, en Tesalia. Era hijo de Cronos y de Fílira, una hija de Océano, y padre de Ocírroe con la ninfa Cariclo."El nacimiento de Quirón se da cuando Cronos, el titán hijo de Urano estaba buscando a Zeus por la tierra". (Ovidio, pág. 208). Al llegar a una isla de Tracia se encontró con la oceánide Fílira que lo cautivó. Para evitar que Rea, su esposa lo descubriera, Cronos se transforma en un caballo y copula con Fílira. Sin embargo, Rea lo descubre y Cronos huye lejos. Atormentada, Fílira también escapa hacia las alturas de los montes de Pelasgos, donde finalmente da a luz a Quirón. Para su sorpresa, el ser nacido tenía una terrible morfología porque "del ombligo hacia arriba era una figura divina, pero la parte inferior era la de un caballo". (Grimal, pág. 199). Finalmente Fílira pide ser transformada en un árbol de tilo.


Quirón es abandonado por sus padres, es adoptado, criado y educado por Apolo (en medicina, curación, mancía y música) y Atenea (en sabiduría, artes y caza). Así, se convirtió en un gran tutor de varios personajes representativos de la mitología tales como: Asclepio, Aquiles, Áyax, Teseo, Jasón, Aristeo, Acteón y Hércules (Homero, pág. 550).

La tragedia de Quirón, ocurre cuando Hércules, "lo hirió involuntariamente con una flecha untada con un veneno, hecho de la sangre de la Hidra de Lerna, en el transcurso de una pelea con los centauros en tierras del centauro Folo, la cual le produjo una llaga incurable, de manera que Quirón prefirió dar a Prometeo su inmortalidad a cambio de la posibilidad de morir y librarse del sufrimiento". (Biblioteca, II, 5,4).

Aunque, Quirón trató de curar su herida no le fue posible. La herida era muy dolorosa y no podía curársela, a pesar de que Quirón era un gran sanador. Su mayor problema era que no podía morir porque era inmortal; pero tampoco podía curarse. Entonces, aquí es donde su dolor le hizo más sabio aún, le hizo aprender mucho más sobre la naturaleza del dolor, por eso se convirtió en el más grande de los sanadores de la mitología. Entonces, Hércules se propuso ayudar a Quirón para liberarle. Así, encontró a Prometeo, un Titán encadenado al Cáucaso por Zeus. Cada día, un águila devoraría su hígado, que luego volvería a crecer, así hasta que alguien se apiadase de él y aceptase morir en su lugar. Quirón tomó su lugar, muriendo y liberando a Prometeo. Como recompensa por su trayectoria, Zeus en honor a Quirón lo colocó en los cielos como la constelación de Sagitario.

La influencia del símbolo del sanador herido en la salud

Es importante resaltar que el símbolo va mucho más allá de las capacidades curativas de la mente y el cuerpo, es también conectarse con uno mismo, lo animal/humano, lo inconsciente/consciente y lo emocional/racional que hace parte de nosotros mismos. Para esto es importante, trascender y valorar nuestras experiencias sin dejar a un lado nuestra parte subjetiva, porque muchas veces nos perdemos de cosas muy valiosas de nuestra existencia al descartar este enorme potencial, prefiriendo seguir los mismos pensamientos, conductas y formulas curativas que se vienen enseñando a merced del consumismo o de la moda.

Está idea se perdió hace mucho y entendiéndola simbólicamente, se ha vuelto un espectro de falencias, en tener que decir o asumir que la cura viene de un factor externo, y que se requieren muchas complejidades para obtener una curación. Sin embargo, podemos observar que muchas veces, por más cosas que hagamos e ingiramos, la cura no viene! Incluso, a veces parece empeorar: ¿A qué se debe esto? A que no se ha atendido la raíz del problema, el cual reside en nuestra mente?

Por supuesto, hay una realidad que debemos asumir en donde todos algún día moriremos. Pero, podríamos pensar: ¿porque adelantarla? Por lo tanto, la herida abierta de Quirón también puede representar una actitud de cambio, que sólo surte efecto si entramos en contacto con ella.

Esta perspectiva de la enfermedad nos vuelve sinceros, humildes, nos humaniza y nos hace conscientes del límite. Es decir, se hace patente nuestra sombra, nuestra otra esencia que posibilita la empatía y nos recuerda que hacemos parte de un todo y que no podemos alcanzar la totalidad sin “el otro”. Como diría Pitágoras: "No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma."


Por otro lado, habrá quien discuta que los remedios externos como la medicina convencional, por ejemplo, si curan y han curado. Pero habría que considerar que siempre que la sanación sucede, es porque de alguna forma la enfermedad nos puso a reflexionar y revalorar las experiencias y cambios en nuestras rutinas, lo cual transformó nuestra forma de ver las cosas. Por eso, todas las personas que se curan o han conseguido quitarse de encima enfermedades fuertes o terminales (incluso las que dicen que son incurables), es porque han considerado una nueva forma de entender, confiar y vivir la vida.

La función de los medicamentos, tan sólo alivian, pero no siempre curan. Sin embargo, mi interés no es descartar el uso de los medicamentos, sino lo que me interesa resaltar es, que sus dosis sean utilizadas solo cuando sea necesario y asimismo de manera responsable, integral y éticamente con el fin de que sean para restablecer un equilibrio y que su consumo prospectivo vaya en disminución. 

Así la curación toma sentido cuando orientamos y fijamos la atención en activar nuestra actitud simbólica. Ante esto Murray Stein dice:"Para comprender como un símbolo desempeña la función de liberar y sustentar el significado dentro de la conciencia, es necesario ver cómo los símbolos crean vínculos mentales” (Stein, 1996).

Por eso, el símbolo del sanador herido (Quirón), permite la elaboración simbólica por medio de la unión de cogniciones y el enlace de vínculos mentales generando nuevos significados. Según Daset: "Los esquemas constituyen la base de las interpretaciones; son los que organizan la información que se recibe en cogniciones, formando una red o matriz a través de la cual pasan y se resignifican los datos de nuestras experiencias” (Daset, pág.178-192).

Un ejemplo actual, es la psiconeuroinmunoendocrinología, que es "la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos" (Puig, 2014).

Esto nos acerca a una visión más integral del ser humano, donde todos los seres humanos podemos ayudar a curarnos o ayudarnos a enfermarnos. De modo, que es importante investigar estas conexiones, especialmente, la de la mente y el cuerpo. Según Alexander: 

"Cuando hablamos de psicogénesis nos referimos a procesos psicológicos que consisten en excitaciones centrales en el sistema nervioso que pueden ser estudiados por métodos psicológicos porque son percibidos subjetivamente en forma de emociones, ideas o deseos." (Alexander, 1994 Pág 51) 

Asimismo, sabemos que el enojo, el miedo, el duelo, la incertidumbre, la impotencia, etc. Solo reflejan cierto grado de infelicidad, la cual es el resultado del apego, el exceso de control, la incomprensión, etc. Por eso se suele decir que toda enfermedad es algo que no expresamos. Si al corazón le duele, le irrita, le arde o desilusiona una experiencia, el cuerpo lo reflejara de igual forma: el cuerpo es el reflejo más inmediato de la forma en cómo pensamos y sentimos la vida. Estas experiencias se quedan guardadas en nosotros y poco a poco se van reflejando simultáneamente en nuestro cuerpo y en nuestro mundo emocional. Por eso, "lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando"(Puig, 2014).

Reflexión final

La problemática y enfermedad existencial requiere, desde el nivel psicológico, "La elaboración simbólica del sufrimiento que genera, donde el mismo se torna una experiencia simbólica capaz de instaurar un nuevo y diferente sentido vital" (Saiz, 2002). Por lo tanto, es la posibilidad de la creación de una nueva conciencia, nacida del sufrimiento, y la vez, fuente de transformación de los sistemas de significación personal, que en definitiva, se constituyen en la transformación del sentido de la vida, que en muchos casos, es de por vida.

Si comprendemos que las limitaciones están presentes para todos y de que todos podemos activar el símbolo de la curación; es cuando nuestra perspectiva cambia y esto quiere decir que nuestra perspectiva se amplia, y nos permite ver de manera más profunda, la enseñanza vital que el mito de Quirón nos plantea. 

La curación y la enfermedad están bajo la misma moneda, pero con diferente cara. En este caso al reconocer que estamos "decepcionados", "heridos", "enfermos" y "sufriendo", es que podemos activar la posibilidad de re-establecer el equilibrio, intermediada por la consciencia reflexiva, logrando así un efecto sanador. Ante esto jung nos dice:
“… la decepción que constituye siempre un choque para los sentimientos, no es sólo la madre de la amargura, también es el más fuerte incentivo para la diferenciación del sentimiento. El fracaso de un muy preciado plan, el comportamiento decepcionante de una persona amada, constituye el empuje para un estallido afectivo más o menos brutal o para la modificación y el ajuste del sentimiento, y por consiguiente para su mayor desarrollo”. (Jung, 2002 Párr 328).
Así que lo más importante, es entender que la vida no es sólo un ejercicio intelectualista y que debe comprenderse también emocional y subjetivamente. Para que nuestras experiencias cotidianas, puedan dirigir su mirada de manera integral, real, consciente y saludable. 


Bibliografía para aquellos que quieran profundizar:

  • Alexander, F. (1994) Principios fundamentales del abordaje psicosomático. Buenos aires. 
  • Bazan, F. (2000) Aspectos inusuales de lo sagrado. Editorial Trotta, Paradigmas. 
  • Daset, L. (2002) De las cogniciones a la depresión: el camino hacia la tristeza. Editorial Prisma. 
  • Grimal, P. (1994) Diccionario de mitología griega y romana. Editorial Paidós. 
  • Homero (1970) La Ilíada y la Odisea, Apéndice II. Madrid. 
  • Jung, C.G.(2002) Mysterium Coniuctionis. Obra completa Vol. 14 Editorial Trotta 
  • Jung, C.G.(2008) Acerca de la psicología de la religión occidental y oriental. Obra completa Vol. 11. Editorial Trotta. 
  • Ovidio (1982). Metamorfosis, Volumen 2. España. 
  • Puig M.A. (2014) Entrevista que La Vanguardia Digital le realizó al Dr. Mario Alonso Puig el 18 de junio de 2014. 
  • Apolodoro (1985) Biblioteca Mitológica. Editorial Gredos. 
  • Saiz, M. E.(2000) El inconsciente y la Neurociencia:Un diálogo de integración entre Psicología Junguiana y Neurociencia. En XVI Congreso Argentino de Psiquiatría, Mar del Plata, 2000. 
  • Stein M. (1996) Practicando la totalidad, Nueva York: Chiron. 

domingo, 9 de febrero de 2014

Acerca del problema de la comprensión simbólica en la psicología profunda (Die Tiefenpsychologie): Una aproximación al paradigma de la complejidad



Acá pretendo hacer una propuesta analítica, que va más allá de sólo entender a la psicología profunda como una línea del conocimiento basado en el estudio de lo inconsciente sino como un movimiento que dio un giro histórico a toda comprensión de la psique humana. La cual no es muy comprendida y conocida en nuestro contexto cultural sino que esta fragmentada por posiciones dogmáticas entre las escuelas en la académica. De modo, que la dificultad radica en poder mostrar las problemáticas que se llevan a cabo por no estudiar la profundidad histórica, epistemológica y ontológica de los contenidos de una teoría. De ahí, que los malentendidos conciernan al exceso uso de conceptos, que son provocados por el problema de las traducciones y el sentido de algunas palabras en determinado contexto. Generando así confusión entre estas, creando anulación lingüística en términos de significación y aplicación. De modo, que los conocimientos de la teoría, los métodos y las técnicas, sean un complemento de la comprensión de lo humano por lo humano. 
Introducción

La comprensión en la psicología profunda es un saber que se constituye mediante el análisis personal y la práctica o conocimiento de la teoría puesta a prueba. De modo, que la dificultad radica en poder mostrar las problemáticas que se llevan a cabo por no estudiar la profundidad histórica, epistemológica y ontológica de los contenidos de una teoría y las experiencias vividas. Es por eso, que en el plano académico se hace de manera fragmentada e incoherente, permitiendo así la confusión en términos del contexto académico al porvenir de la práctica. 

Por eso, la idea de esta propuesta es poder mostrar las falencias e injusticias por parte de la academia por reducir la comprensión de la psicología profunda, en cuanto a su función de enseñar y enlazar con el saber integral. Porque, el mantener una visión unilateral es limitar la comprensión. De ahí, que los malentendidos conciernan tan sólo al uso de palabras; provocados entre otras cosas, por ciertas analogías entre las formas de expresión en determinados dominios de nuestro lenguaje (a veces provocados por el problema de las traducciones y el sentido de algunas palabras a determinado contexto). Por lo tanto, si se hace una confusión entre estas, constituye una anulación lingüística en términos de significación. 

Por ejemplo, en el caso de leer y apropiarse de conceptos que no tienen un equivalente exacto o que no (tienen el mismo sentido) están escritos en la lengua materna. Por ejemplo, en el caso de la palabra que designo Freud de Verneinung (negación) tuvo una transformación al pasar al francés con la palabra forclusión (La forclusion) término que retoma Lacan. No sólo para describir el fenómeno de la negación pero en un sentido más amplio. Pero, el problema es que para pocos, este término, pertenece al campo jurídico y sin saber lo hablamos como cliché. Por eso de nada nos sirve andar haciendo interpretaciones al azar usando terminología que no se comprende y por el contrario, agrediendo fuera del contexto. Porque, en la psicología profunda la terminología ha de utilizarse solo con usos prácticos; no para enjuiciar o estereotipar, lo cual se considera una agresión fuera del contexto analítico. He ahí la importancia del análisis de dominar, entendiendo la palabra dominar como discurso de poder, saber y “Ser” capaz de comprender un lenguaje. En este caso, comprender un lenguaje es arrojar una luz sobre nuestro problema quitando de en medio los malentendidos. 

Estos malentendidos que conciernen "al uso de palabras; provocados entre otras cosas, por ciertas analogías entre las formas de expresión en determinados dominios de nuestro lenguaje". (Wittengstein 1953, Pág. 106). De ahí que el saber de los conceptos y la terminología se comprendan en función de lo práctico. Entonces, siguiendo esta idea de la psicología profunda. El sentido radica en la re-orientación acerca del estudio de la subjetividad. Porque, todo progreso de la humanidad ha vinculado lógica y objetivamente el abordaje de la naturaleza. Pero, no se ha preocupado por el desarrollo subjetivo en varios sentidos que abarcan las ciencias y las actividades anímicas. 

De ahí, la importancia de empatizar dentro de las experiencias vividas (Adler, 1914). Porque, en el campo terapéutico e incluso en el académico, se ha acostumbrado tan sólo a obrar basándose en aplicar mecánicamente métodos y fórmulas. Lo cual, es pertinente saber y conocer pero no aferrarse a la unilateralidad de las teorías y los métodos, de lo contrario sacrificamos la subjetividad por dejar una base a nivel objetivo, lingüístico y conceptual del fenómeno. Así pues, esta tendencia no es apropiada en la practica, porque desgraciadamente esto genera exigencias demasiado limitantes, que se expresan casi igual que cuando se lee un libro y se relee en su idioma original se van a encontrar distorsiones, pero para ello se necesita es comprensión no interpretación. 


La cosmovisión (Weltanschauung) de la Psicología Profunda

En la actualidad, la enseñanza está basada en los conocimientos del momento y sólo bajo la premisa de que lo más importante de la enseñanza es el de la teoría, los métodos y las técnicas, pero se deja a un lado la comprensión de lo humano por lo humano. No quiero decir con esto que otras posturas no lo sean, pero es precisamente en esta línea donde se necesita profundización y complejidad. Para evitar las interpretaciones silvestres o las simplificaciones. Sin embargo, es pertinente también decir acá que comprender no es interpretar, pero que no son mutuamente excluyentes ya que toda interpretación se encuentra precedida por la comprensión. 
Entonces, la comprensión acá es informar - comunicar - enlazar. Es por eso, que la problemática en sí, es cuando llega el uso de psicologismos y los tecnicismos que yacen de la “Ceguera”, “Sordera” de las recetas y de los pensamientos “Dogmáticos”.

En efecto, este es un punto limitante de la formación académica; Porque si llegará a pasar que la psicología profunda llegará a la academia en todo su sensus strictus esto significa que la universidad tendría que tener personal instruido en la respectiva línea, acompañada del análisis didáctico, sea psicoanálisis, analítica, individual etc. Sin embargo, esto debería ser incluido en psicología y todas las modalidades de la salud.

Esto último, más allá de adiestrar a un profesional a en esta disciplina. Es poder orientarlo a conocerse más sobre sí mismo y conocer sus aspectos sombríos e instintivos con el fin de asignarles una psiquización dentro del proceso de concientización (Es decir, de Animal humano a Ser humano). Sin embargo, esto no significa crear mecanismos ni herramientas de defensa; sino que la persona se dé cuenta de sus limitaciones y las trabaje tanto para su salud personal como para la colectiva que entre otras cosas está vinculada a la práctica. Porque, siempre se ha tenido la visión o más bien la ilusión de que el psicoanalista, el psicólogo, el psiquiatra, etc., es inmune a estos fenómenos de la salud por tan sólo saber la teoría y tener la formación. Eso es falso, al igual que los demás y capaz de una manera más inconsciente. Así pues, está igualmente indefenso. Entonces, ante esto:
…“nosotros los profesionales de ayuda, no estamos libres de mal. Pero podemos aprender a lidiar con él.”… “Una objeción importante podría ser llevada acá por el analista sincero que se encuentra en permanente contacto con su propio inconsciente, estudiando cuidadosamente sus sueños y cualquier otra manifestación. Se podría pensar con toda seguridad lo alejaría del papel de charlatán, falso profeta, o analista profundamente destructivo. Pero no es así. Así como las demás personas nosotros los analistas también acostumbramos a tener un punto ciego con respecto a nuestra propia sombra”. (Guggenbrühl-craig, 1978, P. 15-41)
Por varias razones, es de vital importancia tener en cuenta este punto y más allá de argumentos o negaciones acerca de esta realidad, existen varios casos que están documentados acerca de analistas que estuvieron predispuestos y terminaron aislados en graves conflictos. Incluso, acabando con sus propias vidas como en el caso de los suicidios de Herbert Silberer (Probleme der Mystik und ihrer Symbolik, 1914), Bruno Betthelheim (The Uses of Enchantment: The Meaning and Importance of Fairy Tales, 1976 ) y Gillez Deleuze (Différence et repetición, 1968) entre otros. Entonces, he ahí el problema fundamental de permanecer vital y mantenerse durante toda la vida. Por eso:
“hay que confesar que existen problemas que de ningún modo se pueden resolver con los medios propios. Esta confesión tiene la ventaja de la probidad, de la verdad y de la realidad, y así al asumir esa imposibilidad se ponen las bases para una reacción compensatoria… es decir, de quien reconoce la existencia del problema está inclinado a prestar atención a una ocurrencia o percibir ideas que antes no había dejado aparecer” (Jung, 1970, Pág. 37)
También, hay que tener en cuenta la sentencia latina de <Ultra posse nemo obligatur> (nadie está obligado a hacer más de lo que es capaz) y que el tener convicciones de esto y aquello ciegamente es un limitante en sentido de la rigidez con la que se manifiesta. Y es está misma la que enceguece el juicio por su “seguridad“, pero siempre y cuando se tenga la flexibilidad de admitir los errores (o se dejar fluir el entendimiento), la verdad podrá aflorar en términos de comprensión.

Así pues, la comprensión se manifiesta desde la totalidad. Es decir, en una nueva visión más amplia o por lo menos más diferenciada. Sin embargo, como dice Murray Stein: “Si la totalidad es el objetivo de nuestro deseo humano más profundo, también es algo que abarca nuestra vida entera y todos nuestros esfuerzos de auto expresión. No es algo que logramos una vez y para siempre”. (Murray Stein, 1996). De modo, que el fin de está en poder intentar comprender que le sucede a la persona para poder darle herramientas que le permitan elaborar su respectiva problemática (complejos, trauma o limitaciones). 

La psicología profunda permite desde varias perspectivas intentar abordar los respectivos casos. (Con respecto a esto, no es necesario ser erudito a tener un conocimiento amplio de los diferentes autores que pueden ir de Freud a Joseph Cambray). Está propuesta es con el fin de no mantener una visión unilateral de la salud y los casos clínicos que se puedan presentar; sino indagar una mejor propuesta desde otro punto de vista en lugar de mutilar y someterlos a un determinado caso de la teoría con el fin de encajarla, como suele pasar con los diagnósticos del DSM V, Cie 11. Ya que existen diferentes tipologías que de igual manera antes patologizar, lo mejor es observar si los fenómenos y los síntomas que están afectando de manera per se al paciente, o tan solo sean proyecciones productos de una disociación. 

Esto permite que se encasille el diagnostico en una patología, dejando a un lado elementos transferenciales/contra transferenciales. Incluso, por más fachada o lógica tengan lo que genera este tipo de comprensión es dejar a un lado u ocultar otros hechos esenciales. Es decir, tan solo una visión unilateral de las cosas.

De ahí que la formación personal sea importante e indispensable, porque el asunto no es solo interpretar, esto es lo más fácil y lo más peligroso. Porque, sabemos que la interpretación precede de quien la hace. Por eso, Freud ya había hecho énfasis en este punto con respecto a los análisis silvestres o superficiales. De modo, que la comprensión y el conocimiento personal junto a la formación es lo más complementario a saber. Además, se debe tener conocimientos de culturas, religiones y mitos. Sin embargo, la gente no presta atención a esto, pero su importancia en cuanto a su contenido y sentido abarca mucho. Es decir, no es consciente y no se percibe, tan solo se hace como en el caso de las tradiciones. De modo, que no se tiene en cuenta a la historicidad del hombre, respecto "al significado entre el todo y sus partes para la comprensión del mundo y sus concepciones desde lo subjetivo". (Dilthey, 1944).

Entonces, retomando el asunto transferencial y contra transferencial es un fenómeno que de no tener el conocimiento y saber anterior, puede repercutir de manera significativa. Porque muchas veces, la transferencia no solo radica en un deseo o amor  sino que también se manifiesta en demandas de poder o de trascendencia que puede ir de lo espiritual a lo superficial. De manera, que el fenómeno requiere varios niveles de comprensión: Corpóreo, lingüístico y simbólico.

De todas estás la más complicada de establecer es la comprensión simbólica, ya que involucra cosas que están más allá del lenguaje y de un conocimiento racional. Es decir, que no sólo ha de entenderse con una postura racional. Por ejemplo, las imágenes tienden a expresarse, y de alguna manera son profundas e inconscientes. Además son las encargadas de llevar a cabo aislando una serie de contenidos que conllevan a las acciones neuróticas, alucinatorias o simplemente fantaseadas. Pero, mostrando o diciendo esto, ¿soluciono algo? ¿Me libraré y libraré ha alguien del daño y el dolor? Todo esto es un proceso y en parte, las imágenes son el resultado de las estructuras que hemos creado, las creencias, la educación, el cuerpo el nombre, las experiencias, ideales etc.  Esto es lo integral, lo consciente e inconsciente. 

Entonces, porque cuando nos ofenden, ¿se puede hacer daño a una imagen? 
"Si digo que soy un exitoso arqueólogo y me dicen o se empeñan a decirme algo contrario a la imagen identificada por mí y me hiero. Entonces, decimos ¿porque nos sentimos afectados en este caso?".  (Krishnamurti, 1982).
Este hecho es porque a las imágenes se le ponen sentimientos, cargas afectivas y demandas, de manera inconsciente que por diversas maneras, mecanismos, o hechos que se disocian de la conciencia. Entonces, he ahí su malestar entre su forma de expresión sobre las demandas interiores con las exteriores. Sin embargo, la imagen y el símbolo no son reales en sí. Pero, si una persona está bajo influjos de contenidos inconscientes bajo cualquier circunstancia y además se ha dañado esa identificación con esa determinada imagen “al simbolizarla, la experiencia emocional se vuelve gobernable, sea que en su origen se la sienta como una respuesta a dolorosos estímulos externos, sea que la experiencia externa se sienta como la confirmación de una penosa experiencia psíquica interna” (Bion, 1970, P. 64). 

Entonces, ahí se desencadena esto que el hombre siempre evita en tanto puede proyectar todo lo negativo sobre su mundo circundante. Por consiguiente, su reacción es que pueda que hiera a otros inconscientemente. Por eso, si uno está en situación de ver su propia sombra y soportar el saber que la tiene, al menos tendremos un producto de la imagen que tenemos nosotros mismos más sincera, más real.

Esto al menos da un análisis más integral para abordar el fenómeno general de la comprensión simbólica y permite indagar acerca de las limitaciones entre la academia y práctica de la psicología profunda en cada uno de sus sustratos. Que en la mayoría de casos se escapan a nuestros ojos porque son de carácter emocional. Sin embargo, esto permite a las personas generar una perspectiva más sincera que les permita vivir con ellos y emprender un camino más real y menos fantasioso que se vive y se transforma en el día a día.

Por eso, al estar suprimida esta conexión de la comprensión con nuestro entorno y demás, se sacrifica también nuestra experiencia vital con el sentido; El sentido a la vida. Es por eso que la comprensión radica en esta parte del proceso de enseñanza en la psicología profunda; de que no solo es para la académica sino para la vida misma. Para poder llevar a cabo una mejor praxis. Ya que  la comprensión es circular y los sentidos cambian en las diferentes etapas de la vida.

Por eso, hablamos de que la comprensión sea circular o se exprese como un fenómeno circular; es decir, que más allá de su significación matemática, geométrica y lógica de enunciar la raíz latina de coniuctio (unión). Que es simbólicamente el proceso que precede y culmina con la comprensión. En la naturaleza se expresa con los ciclos,  las estaciones, y demás equinoccios. Nietzsche estaba más cerca de esta apreciación con la idea del eterno retorno. Que en este caso Freud y Jung enlazaron esta idea en sus diferentes postulados presentes como la representación del nacimiento-muerte, Amor-odio, y los arquetipos de la vida y la muerte expresados en la primera y segunda etapa de la vida.  Además, que es lo mismo que sucede en el proceso de autoanálisis y elaboración terapéutica en el sentido de recrear. 

De ahí, la importancia de enlazar y hacer justicia con varios que acompañaron el proceso de creación del movimiento de la psicología profunda. Que por la falta de comprensión esta parte sombría se fue directamente a la academia. Además, de no procurar la crítica y la reflexión tan solo se ha dedicado a plasmar ideas de teorías. Es decir, a repetir más, y no construir conocimiento, esto es:
“El fenómeno de los dictadores y toda la miseria que han causado es debido a que se ha despojado al hombre de su tendencia al más allá por la estrechez de miras de los «omnisapientes». De este modo se ha sacrificado también al inconsciente. La tarea del hombre debería consistir precisamente en lo contrario, en llegar a adquirir consciencia de lo que le impulsa desde lo inconsciente, en lugar de permanecer inconsciente o idéntico a ello. En ambos casos crearía consciencia desleal a su destino. En lo que no es posible alcanzar, el único sentido de la existencia humana consiste en encender una luz en las tinieblas del mero ser. Incluso hay que suponer que, al igual que lo inconsciente actúa en nosotros, también el incremento de nuestra consciencia influye en el inconsciente.” (Jung, 1961, P.382)
Esto es la tendencia e idiosincrasia que ha mantenido la educación con respecto a la enseñanza tanto en la psicología como otras ciencias han legado por generaciones. Porque tal como también Freud lo dijo alguna vez, en el último párrafo del malestar en la cultura: “Y ahora cabe esperar que el otro de los dos «poderes celestiales », el Eros eterno, haga un esfuerzo para afianzarse en la lucha contra su enemigo igualmente inmortal. ¿Pero quién puede prever el desenlace?” (Freud, 1980, P. 140)

Por eso, en la psicología profunda la creatividad y la comprensión son vitales. Porque promueven el pensamiento complejo y he ahí la aproximación al paradigma de la complejidad. En donde el problema de la academia, es limitar los espacios de comprensión. Y esto tiene que ver con el modo en que se ha enseñado y educado. 

Psicología profunda y Pensamiento Complejo

Ante esto, es pertinente decir que: "seguimos regidos por dos ilusiones heredadas del pensamiento positivista, la primera, en pensar que la complejidad conduce a la eliminación de la simplicidad, lo cual es falso, es todo lo contrario, el pensamiento complejo une, integra, va a la búsqueda de las conexiones. En este sentido rechaza el reduccionismo, el cual consideró la descomposición del todo en sus partes, para conocer. La segunda ilusión, la cual sería creer que el pensamiento complejo es completud. Esto significaría caer en una totalidad como un absoluto. De modo, que no se debe olvidar que el conocimiento es inacabado e incompleto". (Morin, 1990). 

Por eso, el paradigma de la complejidad busca la riqueza de las complementariedades y en los antagonismos. Lo que implica el reconocimiento del pluralismo, la diversidad y la relatividad, pero debe advertirse que no significa el falso consenso y la tolerancia sin reflexión crítica.  Cómo sucedió en el pasado, en la construcción del movimiento de la psicología profunda. Dejando a un lado varios que acompañaron el proceso y fueron perdidos en el tiempo atribuyendo sus ideas a otros. 

De ahí, la aproximación del paradigma de la complejidad, al problema de la asimilación de la comprensión de la psicología profunda. Ya que su pensamiento rechaza toda actitud que niegue el diálogo y la discusión, cualquiera sea su origen, ideológico, científicista, religioso, económico, político o filosófico. Ya que el saber compartido debe conducir a una comprensión integral y compartida, fundada sobre el respeto absoluto de las alteridades unidas sin discriminar.

La comprensión humana se puede enseñar. Después de todo sin tener una perspectiva Newtoniana-cartesiana, es que la verdad en la actualidad limita varios campos científicos y áreas de conocimiento. Dadas las necesidades actuales "ejercemos cada vez más pensamientos que mutilan la realidad, que separan las cosas en lugar de conectarlas entre sí". (Morin, 2000). 

Entonces, está forma de comprender los fenómenos, deja de ser lineal, simple, irreversible para desarrollarse de manera crítica y reflexiva. Además, "incorpora la necesidad de un diálogo continuado entre las distintas formas de conocer el mundo dada la existencia de incertidumbres en cada una de ellas, propugnando la importancia del diálogo entre una visión específica y una global que incorpore el azar y la indeterminación." (Morin, 1990) 

Así, podemos tener una visión más perspectiva más acerca de la construcción del conocimiento y permite elaborar cuál es la dinámica de los fenómenos naturales y sociales del mundo. De modo que el conocimiento este en un mismo espacio y tiempo, que los pensamientos que se excluyen y al mismo tiempo se complementan, como: el pasado y el presente, lo personal y lo colectivo, lo objetivo y lo subjetivo, lo humano y lo ecológico.

Para concluir, no está de más advertir, que más allá de dar ideas o recetas conclusivas. Es ampliar la comprensión de esta disciplina con el fin de que se promueva el re-pensar de los postulados ya propuestos sin descartar también las perspectivas de otras disciplinas para así; darle una valoración crítica adecuada a nuestra cosmovisión y no cometer los errores del pasado. Porque, como decía Heráclito de Éfeso: “Lo único que perdura es el cambio”. 


Bibliografía para aquell@s que quieran profundizar:

  • Adler, A. (1914) Individual Psychology. New Jersey: Rowman and Allanheld, 1973.
  • Bion, W. (1970) Atención e interpretación. Editorial Paidós Biblioteca de psicología profunda, Buenos Aires.
  • Dilthey, W. (1944) El mundo histórico. Edición y traducciones dirigidas por Eugenio Ímaz, para la editorial Fondo de Cultura Económica México. 
  • Freud, S. (1980) El porvenir de una ilusión, El malestar en la cultura y otras obras. Vol. XXI. Buenos Aires/Madrid: Amorrortu.
  • Guggenbühl, C. (1978) O abuso do Poder na Psicoterapia e na Medicina, Servicio Social, Sacerdocio e Magisterio. San Pablo: Achiamé.
  • Jung, C.G. (1970) Arquetipos e inconsciente colectivo. Barcelona: Ed. Paidos Ibérica, 2009. 
  • Jung, C.G. (1961) Recuerdos, sueños, pensamientos. Editorial Seix Barral, S. A 2001.
  • Krishnamurti. J. (1982) The Nature of the Mind, Conversations with David Bohm, Rupert Sheldrake and John Hidley.  Ojai, California.
  • Morin, E. (1990) Introducción al pensamiento complejo. Gedisa Editorial, reimpresión, Barcelona, España 2005.
  • Morin, E. (2000) Las cosas probables no suelen ocurrir. Entrevista a Morin. (Documento en línea). Centro Nacional para la Investigación Científica. Francia. Disponible: http://www.comp.org
  • Stein, M. (1996) Practicando la totalidad, Nueva York: Chiron.
  • Wittgenstein, L. (1953) Investigaciones filosóficas Parte I edición bilingüe Alemán-español Editorial critica S.A. Barcelona, España 1988.



domingo, 26 de enero de 2014

Los Sueños como Símbolos

Es bien sabido que ambas palabras, tanto "sueño" como "símbolo" carecen de todo significado y se suele confundir con "dormir" y "signo". Por eso, encontramos que la palabra sueño proviene del griego:Ὕπνος" (Hýpnos) que se refiere al acto de dormir y desear tener sueño y en la mitología la personificación sueño.

La palabra símbolo, proviene del griego "σύμβoλoν" (symbolon) deriva de una práctica concreta de la antigüedad de romper una moneda en dos partes y distribuir dichas partes entre dos partidos contrayentes. Cuando luego estos dos partidos se unen y presentan sus partes, vinculando lo que previamente se había roto en mitades, su contrato cobra validez. El symbolon es el objeto que, cuando se hace total, vincula las partes y valida el acuerdo o entendimiento. Un símbolo, entonces, tiene un pie en dos (o más) áreas y las vincula. Sin el símbolo se mantienen divididas y separadas, incapaces de relacionarse entre sí

Ante esto, es pertinente aclarar que más allá de hacer un recetario o sacar conclusiones, es poder hacer un análisis reflexivo que permita la integración de varias consideraciones de los sueños y así, poder generar una contribución más comprensiva de tan amplia y compleja temática.


Historia del estudio de los sueños

El misterio que encierran los procesos oníricos y el desafío que imponen para la comprensión de ese lenguaje simbólico hacen que ejerzan una atracción imposible de obviar, al contrario crea una necesidad de ir hacia su comprensión. Entonces, sabemos que una de las fuentes más antiguas en sus diversas versiones que trata el tema de los sueños es la Biblia, en donde, existen aproximadamente 1800 referencias a sueños y visiones. Muchos de estos hechos fueron resueltos a través de la sabiduría transcendental de la época, donde por medio de pasajes, Dios habla a través de sueños y visiones transmitiendo mensajes proféticos o de motivación.

En Génesis 15;2 se reporta como el hebreo Jose interpretaba sus propios sueños y de los demás a través de su intuición. En un sueño, él pudo prever que sus hermanos lo venderían como esclavo al Egipto, más tarde, el Faraón le consulto para que le interpretara un sueño que lo desconcertaba mucho, en el que José previa siete años de prosperidad seguidos de siete años de hambruna en Egipto. Como el sueño fue bien interpretado, el Faraón quedo muy agradecido, dándole libertad y nombrado a el como gobernador de Egipto bajo las órdenes directos solamente del Faraón.

Los antiguos egipcios usaban sueños premonitorios. En la elaboración de los sueños, ellos eran clasificados en tres categorías: "los sueños históricos, los sueños de guerra, donde una deidad traía un mensaje de fuerza y aliento a los sueños del Faraón y los sueños de oráculos, que traían la solución a graves problemas". (Anwandter, 1998). Asimismo, los griegos tuvieron en cuenta la importancia de los sueños, aunque de una manera un poco más primitiva. Sin embargo, tuvieron un gran avance cuando empezaron a tener una idea más concreta del mundo interno y externo que cada ser humano posee, acercándose al pensamiento contemporáneo.

El libro más antiguo de los sueños que se conserva es el Oneirokritiká (Ὀνειροκριτικὰ) o la Interpretación de los sueños de Artemidoro de Daldis. Que reúne además del contenido onírico un estudio de la psicología humana. Porque según Artemidoro, "la clave para entender el funcionamiento y significado de los sueños es el simbolismo". (Ruiz, 1989).

Artemiodoro, establece una división de los sueños en términos muy generales y dice que pueden ser “directos” o “simbólicos”. Los primeros, como su propio calificativo indica, son aquellos en que lo que se sueña no precisa de interpretación alguna, mientras que los que llama “simbólicos” dice que son aquellos donde lo que se nos aparece mentalmente en tanto dormimos es algo que se nos presenta como un enigma. 

Así el elabora su tratado en diversas clasificaciones, distinguiendo entre sueños verdaderos, oráculos, visiones, fantasías y apariciones. Del mismo modo también diferenciará entre sueños que predicen hechos futuros y aquellos que tienen que ver con el presente, por eso Artemidoro hace hincapié en que los sueños son exclusivos del soñador, afirmando que aspectos personales y sociales afectarían los símbolos en un sueño. 

Teniendo en cuenta que los sueños podrían no tener influencias externas, algunos filósofos griegos empezaron a cuestionar el origen de estos fenómenos, porque la mayoría de ellos estaban interesados los sueños y sus significados. Sostienen además que Platón (428-348 aC) se dio cuenta de que los sueños podrían afectar la vida de una persona de una manera muy significativa. De acuerdo con Julia y Derek Parker: “El primer paso en la moderna interpretación de los sueños fue tomada en el siglo 5 AC: el filósofo griego Heráclito (544 – 483 AC) sugirió que el mundo del sueño de una persona era peculiar a ellos, y no era necesariamente debido a influencias externas - incluso la intervención de los dioses”. (Julia e Derek Parker, 1995).


Aristóteles, abordó en su obra Parva Naturalis, en la sección De Divinatione per Somnum, que los sueños están constituidos por la influencia de las emociones y los efectos sensoriales que ocurren durante los eventos del día. Incluso, abordó los sueños adivinatorios de una manera casi materialista y negó toda intervención sobrenatural en el proceso onírico vinculando los sueños a la naturaleza. Ante esto Julia y Derek Parker, sostienen:
“Él también adelantó la teoría de que los sueños eran un reflejo del estado corporal, y por lo tanto, un médico podría usar el sueño de un paciente como medio de diagnóstico de una enfermedad. Esta idea fue apoyada por Hipócrates (460 – 357 AC), el fundador de la medicina moderna, y es prevalente hasta hoy”.
Sin embargo, ya adentrándonos en tiempos más cercanos el que realmente le dió un matiz netamente psicológico fue Carl Gustav Carus es uno de los pioneros en darle a los sueños desde una perspectiva de influencias del inconsciente y resulta interesante desde la perspectiva actual por cuanto no es solamente apsicológica, sino que se fundamenta en los conocimientos biológicos de su tiempo. El "inconsciente" postulado por Carus posee una condición biológica, material, a la vez que psicológica. 

En esta perspectiva el inconsciente se reconoce como fundamento indispensable del pensamiento racional.  Lo cual termino por influenciar más adelante a Sigmund Freud por la elaboración de una teoría de los sueños y por otro lado a Carl Gustav Jung por la continuación de la interpretación y comprensión de los sueños en modo de valiosos aportes de la vida psíquica tanto como una re-valorización de los factores inconscientes del psiquismo, habitualmente denostados por los antropólogos y moralistas de la modernidad. 



El valor de los símbolos en la interpretación y comprensión de los sueños

Sigmund Freud, fue el pionero en la elaboración de una teoría de los sueños bajo el esquema que el sueño tiene dos premisas: la primera es que el sueño es un jeroglífico el cual siempre se halla bajo un sentido oculto que hay que descifrar; la segunda es que el sueño es un cumplimiento de deseos.

Entonces, en primer lugar el hecho de que se interpretara un sueño significaba hallarle su sentido oculto o investido, adoptando así una operación onírica, que no es más que la capacidad del soñante para expresar en imágenes, estímulos, vivencias o restos diurnos en términos de su necesidad de traducir estas imágenes en palabras. Dándole a su tesis una categoría netamente mnémica (memoria) a condición de que existe una infidelidad por parte de la memoria, en términos de hacer reminiscencias de acontecimientos o vivencias psíquicas anteriores.

De ahí que dicha condición perjudique la interpretación del sueño, por ser producto de las resistencias. Además de estar sometida y al servicio de la censura en el momento de relatar el sueño. Así Freud lo especifica:


“Lo que recordamos del sueño y sobre lo cual ejercemos nuestras artes interpretativas esta en primer lugar mutilado por la infidelidad de nuestra memoria, que parece sumamente incapaz de conservar al sueño y quizás ha perdido justamente el fragmento más significativo de su contenido”. (Freud 1900, Pág 546).

Entonces, en primer lugar el hecho de que se interpretara un sueño significaba hallarle su sentido oculto o investido. Pero Jung, que para ese momento era discípulo de Freud, no estuvo de acuerdo con la gran importancia que su mentor había dado a la sexualidad. Incluso con respecto al origen de los sueños, porque no creía que la mayoría de ellos fueran de trastornos sexuales. De manera, que estas divergencias dieron nuevos frutos a nuevas propuestas en las ideas de Jung con respecto a los sueños:

“El sueño no es un disfraz, sino que realmente significa lo que esta diciendo. De ahí que la herramienta básica para el sueño sea la actitud, ya que permite evitar toda tendencia a buscar el significado del sueño. Asimismo Freud lo dice en términos de una tendenciosa labor por buscar el valor y un significado del sueño”. (Jung, 2004. Párr. 542).

Para Jung, la naturaleza de los sueños son expresiones creativas del inconsciente y no la reaparición parcial de contenidos reprimidos. Jung sugiere que los sueños frecuentemente reflejan el trabajo de una pulsión hacia la salud y la madurez psicológica; su función es la de restaurar el equilibrio psicológico del soñador con una finalidad. Es decir, los sueños tienen una función prospectiva hacia el futuro, como anticipación de acontecimientos futuros. Jung creó la expresión de que los sueños son un “ejercicio preliminar o esbozo”.(Jung, 1948/1974, p.41).

Para Campbell, insiste en que los sueños están para que podamos llegar hacia un nivel de consciencia que es espiritual. Los mitos: “son los sueños del mundo. Son los sueños arquetípicos que tratan los grandes problemas humanos”. (Campbell, 1998, pág. 45).

Por lo tanto, lo importante es poder conectar lo que no conseguimos ver conscientemente, con frecuencia lo ve nuestro inconsciente que nos transmite la información por medio de los sueños. A partir de esta concepción sabemos que dentro de la historia existen varias perspectivas acerca de los sueños que han trascendido desde épocas antiguas.

El sueño también nos trae los misterios del alma humana y es un claro ejemplo de los límites del saber. Sin embargo, siempre hay un resto de actividad psíquica; mientras se duerme se procede al desarrollo de la imaginación onírica y a su fijación incierta a saber de dónde procede o qué pretende la imagen que se percibe.

Por eso, frente a los sueños, no hay ni estudios ni experiencias que resuelvan o nos lleven a la comprensión directa de los mismos y sobre todo si los vemos como algo lineal y reduccionista. Entonces, al ver que “la naturaleza de los sueños tiene una amplitud inimaginable pero cuando hacemos el ejercicio de la contemplación de los mismos inmediatamente surgen ideas en relación al mismo, esto es, establecer vínculos con nuestro mundo del estado despierto, con otros sueños, con conflictos y sus emociones, con nuestras ansias y con nuestros deseos”. (Kast, 2010).

Por lo tanto, como decíamos, para Jung todo individuo es único, vivencial e histórico en su acontecer por la vida y que es por medio de los sueños que puede acceder a la información pertinente que necesita y que en la vida diurna no son contempladas por la conciencia. Por eso Campbell destaca esta visión del sueño: 

“Los mitos son sueños magnificados, y los sueños son manifestaciones en forma de imagen de las energías en conflicto del cuerpo”... el sueño es una inagotable fuente de información sobre ti mismo.” (Campbell, 1998, pág. 73-74).
Esto nos invita a que podemos profundizar y empezar a elaborar ideas acerca de la importancia de las imágenes de la historia, las cuales están impregnadas simbólicamente como un mar de mitologías, donde los mitos pasan a ser parte de los sueños de las personas en función de sus propias condiciones existenciales que se expresan como imágenes.

Así pues, tanto los mitos como los sueños, comparten funciones como mostrarnos metafóricamente nuestro ser más íntimo, la potencia vital universal y son esenciales para nuestra individuación personal y colectiva, en el camino evolutivo que vamos desplegando, donde no es la meta lo que importa sino el camino. “De la mera vida no puede decirse que tenga una sola finalidad, sino que mira todas las diferentes finalidades”. (Campbell, 1998, pág. 311).

De modo, que la interpretación de una imagen onírica debía ser tan solo contemplada. Ya que al conferirle un significado, como hacía Freud, era también predisponer todos los contenidos, a una perpetua disociación entre consciente e inconsciente. Generando así, que el símbolo quedara reducido. De ahí, que Jung rescate la importancia de las imágenes en no reducirlas a un estado interpretativo sino que a un nivel de reflexión sobre ellas, puede ofrecer otra manera de cambiar la dirección de una actitud a otra con posibilidades de desarrollo psicológico y transformación.

Porque, aquí es donde el sueño representa una manifestación individual (donde lo colectivo está también presente) pero son “Los símbolos con los cuales nos encontramos en los sueños expresan la situación psíquica de la persona; se encuentran en ellos, también, entretanto, indicios de potenciales no vividos, aspectos de la personalidad que pueden ser vividos. Nuestro si mismo siempre tratará aspectos que aún precisan ser realizados”. (Kast, 2010)

Así el objetivo es poder conectarnos los símbolos, ya que estos son los puentes que nos reúnen con nuestro mundo interior y, poder fusionar trascendentemente lo consiente y lo inconsciente. Ante esta idea Murray Stein dice que “Para comprender como un símbolo desempeña la función de liberar y sustentar el significado dentro de la conciencia, es necesario ver cómo los símbolos crean vínculos mentales”. (Stein, 1996).

Para Jung, el contenido simbólico es una propuesta para entrar en contacto con los sueños y podernos ayudar a contemplar las cosas desde otro punto de vista. Esto con el fin de que la persona reconecte cosas que al principio pueden parecer incoherentes pero que la impresión de la conexión de esto le de sentido, Jung lo expresa así:“Los sueños son fundamentalmente claros. Cuando se consideran en una época más avanzada o al cabo de algunos años, produce sorpresa que se haya podido ser tan ciego en aquel momento”. (Jung, 2005)

Por eso, la importancia de conectar los sucesos históricos de la humanidad con los sueños. Porque, un símbolo surge como una expresión de la psique que puede abarcar más de un significado y de lo que está representando. Es decir, polivalente y poli semántico. De modo, que también es importante no confundir el empleo de símbolo con el de signo. Porque, al menos conocer esta diferenciación entre signos y símbolos puede permitir una mejor comprensión de la interpretación de los sueños.

Así la propuesta, de las dos formas del pensamiento, abarcaría una forma objetiva y otra subjetiva las cuales, tienen diferente forma de interactuar en la interpretación de los sueños. Ya que los signos son producto de percepciones objetivas y son semióticos, es decir, se refieren a conocimientos de cosas relativamente limitado.

En cambio, un símbolo se desarrolla a partir de la subjetividad y la dinámica propia de lo inconsciente. Es decir, no es un término libremente escogido porque no podemos inventar símbolos. Además, cada vez que se presentan, no han sido producidos por la intensión consciente y por una selección voluntaria; con ese procedimiento sólo se obtienen signos y abreviaturas de pensamientos conscientes. Los símbolos nos ocurren espontáneamente, como podemos ver en nuestros sueños, que no los inventamos, sino que nos suceden.


Por eso, el símbolo se mantiene vivo mientras esté cargado de significación. Así Jung, hace hincapié en que los símbolos son de carácter universal; sus estudios de la mitología, religiones y cuentos de hadas le hicieron pensar que existen tendencias universales las cuales permiten identificar imágenes primordiales. Y esta hipótesis revela que en cada individuo, se manifiesta una serie de imágenes de manera inconsciente que es común a toda la humanidad y que se experimentan de forma simbólica. Es decir, lo inconsciente colectivo:

“…La totalidad de esas imágenes constituye el inconsciente colectivo, una herencia potencialmente presente en todos los individuos…” (Jung, 1982 Pág. 24)

Por consiguiente, Jung plantea una ampliación más allá de la visión del inconsciente que había planteado Freud con el psicoanálisis. Así pues, se trascendería el inconsciente personal por el inconsciente colectivo. De modo, que el inconsciente colectivo se puede asimilar a partir de la relación de las vivencias del Hombre y su naturaleza a través de los tiempos. Por eso, el acceso directo del lenguaje de los sueños es el lenguaje simbólico pues es su medio de expresión para que los símbolos puedan acceder a la conciencia por eso es importante reconocer el papel creativo y activo de la comprensión. 


Por eso, no hay que buscar solo su verificación objetivamente desde el punto de vista racional, sino tratar de valorar su naturaleza subjetiva y emotiva. Es decir, que los sueño no sólo deben ser interpretados sino también comprendidos. Sobre todo para entender el valor de los sueños, porque incluye la importante relación entre los factores intelectuales y los valores emocionales. Por consiguiente, cambios de actitud. 


Incluso, no solamente se observa un fenómeno mental, sino también moral. En tal caso, esto explica por que a pesar de que los sueños sean símbolos y una manera universal de expresión, no podemos asignarles un mismo significado porque cada persona lo expresa y vive experiencias distintas y de manera diferente. Entonces, cuando el proceso de interpretación ofrece una apertura y una valiosa función para establecer contacto entre lo consciente e inconsciente por medio de la producción de símbolos. Es tener en cuenta que los sueños intentan restablecer el equilibrio restaurando las imágenes y emociones que expresan el estado de lo inconsciente con el fin de movilizar contenidos que permitan cambios de actitud. 

El sueño se considera interpretado cuando determinados contenidos sugieren una posibilidad de significado al soñante, y este lo conecta con sus vivencias, ya sean interiores o exteriores a determinados motivos que poco a poco se esclarecen por medio de las actitudes. 
También, los sueños influyen sobre nuestros cambios de actitudes y transformaciones de manera exclusiva y directa sobre adquisición de consciencia. 


Los sueños son la fuente más natural y universalmente accesible para acercarnos a nuestro mundo interno. Con el fin de poder percibir nuestros desequilibrios de los que no hemos podido tener consciencia o nos hace falta por resolver. Por eso, es importante, crear este puente de conexión con los sueños, es decir crear conexiones entre lo consciente y lo inconsciente, las percepciones y nuestros valores, porque al relacionarnos con ellos abrimos posibilidades hacia la totalidad y podremos entender un poco más acerca de nosotros mismos, no sólo en un plano terapéutico sino para la vida cotidiana.


Bibliografía para las personas que quieran profundizar:


  • Anwandter, R. (1998). Los sueños el espejo del alma. Santiago de Chile. Editorial Platero
  • Campbell, J. (1988) El poder del mito, Barcelona: Emecé. 
  • C.G.Jung (1982) Símbolos de transformación, Barcelona: Paidós
  • Kast, V. (2010), Sonhos, a linguajem enigmática do inconciente, Río de Janeiro petropolis: Editora Vozes 
  • Parker, Julia & Derek. (1995) The complete book of dreams London. Ed. Dorling Kindersley Limited.
  • Ruiz García, E. (1989). Artemidoro La interpretación de los sueños. Ed. Gredos, Madrid